El primer paso es escoger el lado por donde empezar el jamón, donde tienes dos opciones:
- Por la maza: Esta es la parte superior cuando colocamos la pata con la pezuña hacia arriba. Esta es la forma más común en bares y restaurantes porque permite cortarlo de una forma rápida y servir a un gran número de clientes.
- Por la babilla: Esta parte es la contraria a la maza, colocando la pata con la pezuña hacia abajo. Esta es la mejor forma de cortarlo en casa, porque de esta forma se consigue que dure más tiempo sin que se seque.
Una vez que hemos decidido por dónde cortarlo, haz un corte vertical de unos pocos centímetros en la caña, por encima del corvejón, y comienza a retirar la corteza y el tocino hasta que sea visible la carne.
Luego procede a cortar el jamón en tiras lo más finas y uniformes posibles mientras procuras que los cortes sean paralelos entre sí. La medida a tener en cuenta es que cada corte se pueda comer de un bocado y no se haga bola al masticarse.
Vigila en todo momento dónde tienes las manos a la hora de cortar y evita que la mano que no está cortando esté en la trayectoria de los cortes. También ve limpiando a medida que cortas toda la corteza y el tocino amarillento para conseguir el mejor sabor.
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